El Edificio del Goetheanum

El primer Goetheanum, cuya primera piedra fue colocada en el año 1913 y su inauguración se realizó en 1920, sufrió su destrucción a causa de un incendio en  la noche del Año Nuevo 1922/23. Era una imponente construcción de madera con dos cúpulas, tallado y pintado en su interior.  En marzo de 1924 Rudolf Steiner creó la maqueta para el segundo Goetheanum, que se construyó en hormigón entre los años 1925 y 1928.

Con este edificio, Rudolf Steiner creó el estilo de construcción orgánico, es decir, un estilo, en el cual - de la misma forma que en una planta - cada parte, cada forma, cada color estuviera en estrecha relación con el todo y que este todo se metamofoseara organizado en disitintas partes individuales. El segundo Goetheanum y sus edificios vecinos fueron diseñados para armonizar con la topografía local, el movimiento del terreno y las estribaciones rocosas de las montañas del Jura, visibles desde el valle del río Birs, a diez kilómetros al sureste de Basilea, aunque en algunos momentos su creador negara esta relación.

Altas ventanas de colores y otra central que mira al oeste indican la posición del gran auditorio principal (Grosser Saal). Su interior muestra una arquitectura expresiva, con diseños y espacios coloridos. Detrás del escenario, en la parte este del Auditorio, aprovechado los espacios bajo las escaleras se ubican los vestuarios con salas para la creación, mantenimiento y almacenamiento de trajes, escenarios y salas de ensayo, tecnología escénica y el almacén de bastidores. En la zona norte y sur del edifico están las salas para conferencias y de trabajo, la librería, la biblioteca, los archivos, las oficinas administrativas, la recepción y la cafetería.

En los alrededores del edificio principal y sobre el extenso jardín se ubican otros edificios. Casas que pertenecen a determinadas Secciones de la Escuela Superior Libre, salas de mantenimiento, talleres, laboratorios de investigación, un observatorio, centros de formación, residencia de estudiantes, casetas de jardín, oficinas, casas de apartamentos para estudiantes y profesores, alojamiento para visitantes del centro cultural, y al pie de la colina el restaurante "Speisehaus".

Se cuenta con más de 300 colaboradores empleados en el Goetheanum. Cada año hay miles de visitantes. La arquitectura se parece a una ecultura viva. Es un lugar de cultura y encuentro.